Marketing Digital vs Marketing Tradicional

17.09.2018

Uno de los errores que ocurren con mayor frecuencia en las empresas que inician sus acciones en Marketing Digital es encararlo de la misma forma que el Marketing Tradicional, intentando "empujar" el mensaje del producto hacia el mayor número de personas posibles, estén las mismas interesadas o no. 

Este modelo tradicional realmente funcionó muy bien durante un buen tiempo, fundamentado en una premisa: el mensaje de la empresa es presentado a través de la interrupción. La propaganda en TV o en la radio interrumpe tu programa favorito. El anuncio en la revista ocupa una página y corta tu lectura. Los operadores de call-center interrumpen tus tareas durante el día

El problema con el Marketing Tradicional es que no viene acompañando los cambios de hábitos de la población. Así como las ventas locales y el contacto de puerta en puerta fueron superados por la propaganda cuando llegaron los medios masivos de comunicación, ese modelo de marketing de interrupción fue superado y no tiene sentido en Internet.

En Internet, las personas eligen cuál contenido quieren consumir, cuándo lo quieren consumir y cómo lo quieren consumir. Aquí es mucho más difícil para una marca interrumpir a alguien y llamar su atención. Es cada vez más caro y menos efectivo hacer marketing solamente a través de la compra de propaganda. 

De esta forma, no hay más cabida para intentar interrumpir a tu público para transmitir tu mensaje. En Internet es necesario crear contenido relevante y ser la atracción. Si tu sitio web o redes sociales son solamente un canal más intentando "empujar" el producto y no tiene relevancia para el público, un único y rápido clic estará siempre a disposición para quien quiera abandonar tu página.

La ventaja de todo esto para las pequeñas y medianas empresas es que, con el Marketing Digital, tienen todas las condiciones para competir de igual a igual con empresas grandes, a diferencia de lo que ocurre con el Marketing Tradicional. Esto es así porque en la época de las redes sociales, como ya dijimos, quien manda ya no es el que tiene más el dinero, sino el que ofrece contenido de calidad.

¿Y tu? ¿Has producido contenido relevante para tu público?